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Informe

BHP: palabras bellas, juego sucio

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Es necesario denunciar los impactos de la empresa en los territorios, llevando la voz de las comunidades afectadas a los escenarios globales, pero además involucrarse en los espacios y debates internacionales sobre la transición energética y la crisis climática en busca de soluciones estructurales definitivas.

El 15 de Octubre se celebró en Londres la Junta General de Accionistas de la gigante compañía minera BHP. London Mining Network (LMN), una red de grupos que monitorean las acciones de las empresas mineras con sede en Londres, lanzó un documento sobre los impactos de las operaciones de esta empresa en el mundo, incluyendo América Latina. Al igual que muchas mineras de alcance global, BHP tiene operaciones que generan impactos en varias partes del mundo y reproducen patrones de comportamiento de la empresa, pero además posiciona sus intereses en espacios internacionales de decisión y debates de interés global relacionados a la energía y el clima. En ese sentido, es necesario denunciar los impactos de la empresa en los territorios, llevando la voz de las comunidades afectadas a los escenarios globales, pero además involucrarse en los espacios y debates internacionales sobre la transición energética y la crisis climática en busca de soluciones estructurales definitivas.

 

Publicado en inglés el 22 de septiembre de 2020 por London Mining Network

Introducción

BHP se presenta a sí mismo, y a menudo es considerado por los inversores, como el modelo de una empresa minera moderna. No sólo se presenta a sí mismo como social y ambientalmente responsable, sino que ahora se muestra como indispensable en los esfuerzos por salvar al mundo de la catástrofe climática.

Dados los impactos reales y potenciales de sus operaciones australianas en zonas indígenas y la furia provocada por la destrucción de Rio Tinto del sitio denominado Garganta de Juukan en Australia (Juukan Gorge) a principios de este año, tal vez BHP comience a ser más cauteloso.

Ciertamente esto es necesario. Este informe resume las preocupaciones sobre las operaciones actuales y planificadas en las que BHP está involucrada en Brasil, Chile, Colombia, Perú y los Estados Unidos. LMN y nuestros grupos miembros trabajan con comunidades u organizaciones asociadas en estos cinco países. Las preocupaciones incluyen impactos ecológicos y sociales, violación de derechos indígenas, disposición de residuos mineros y el financiamiento destinado a la limpieza. También se mencionan brevemente otros asuntos de actualidad.

Al final del reporte hay informes sobre tres casos que la empresa dejó: en Papúa Nueva Guinea, Indonesia y Colombia: de donde BHP se retiró, dejando que otros se ocuparan de la destrucción ambiental y la conflictividad social provocada por sus operaciones.

LMN trabaja en solidaridad con comunidades afectadas por empresas vinculadas a Londres, incluyendo BHP, la corporación minera más grande del mundo. Esta nota informativa tiene por objetivo animar a quienes financian a la empresa a utilizar esa financiación para forzar un cambio. Además, busca llegar al público para que se unan a nosotros en apoyo a las comunidades luchando en primera línea por la defensa de sus derechos y el cuidado de los ecosistemas del planeta.

Contenidos

1.Casos actuales de preocupación

Samarco, Brasil

Escondida y Cerro Colorado, Chile

Carbones de Cerrejón, Colombia

Concesiones Santa Teresa 1 y 2, Ecuador

Antamina, Perú

Resolution Copper, EE. UU.

Demostrando responsabilidad financiera

2. Otros temas de actualidad              

3. Problemas heredados                   

 

Casos actuales de preocupación

 

SAMARCO, BRASIL

En noviembre de 2015, el colapso de la presa de relaves Fundão en Minas Gerais, Brasil, provocó que 45 millones de metros cúbicos de residuos mineros se derramaran en el río Doce y sus afluentes. Esta presa era propiedad de la empresa minera Samarco, una empresa conjunta de BHP y Vale. El resultado del colapso fueron 20 personas muertas, la degradación de 637 kilómetros de la cuenca del río y la destrucción del asentamiento de Bento Rodrigues, Paracatu de Baixo y Gesteira. La degradación de la cuenca hidrográfica ha provocado efectos colaterales en el abastecimiento de agua, la agricultura, la pesca y el turismo. Esto ha afectado los medios de vida, la vida social y la salud de la población. Mucha gente que dependía del río para sus medios de vida consideran que el río está muerto, mientras se estima que la restauración de la cuenca del Río Doce llevará décadas. BHP enfrenta múltiples demandas por esta falla catastrófica de la represa.

Se alcanzó un Acuerdo Marco entre las empresas mineras y las autoridades brasileñas en marzo de 2016. Se estableció que Renova, una fundación financiada por las empresas mineras, implemente programas de remediación y compensación para restaurar el medio ambiente y reparar a las comunidades afectadas.

Sin embargo, cerca de cinco años después del desastre, sólo 43 de las 355 nuevas viviendas planificadas están bajo construcción en las zonas que fueron destruidas, y ninguna ha sido terminada. BHP afirma que estos retrasos se deben a factores que están fuera de su control. El Movimiento de Personas Afectadas por Represas en Brasil (MAB), en nombre de las comunidades afectadas, describe que las personas afectadas han vivido en alojamientos temporales durante cinco años desgraciadamente. Una Fundación respaldada con abundantes recursos por las empresas mineras, debería ser capaz de afrontar los problemas técnicos y de planificación de manera mucho más efectiva. La ineficacia de la Fundación Renova también ha hecho que el proceso de compensación a las comunidades sea lento, lo que aumenta la vulnerabilidad de las familias.

Los residuos mineros liberados por la ruptura de la Presa de Fundão se depositaron en las riberas y las áreas de llanuras aluviales en los tramos superiores de la cuenca del Río Doce. El movimiento de este sedimento ha sido controlado mediante la replantación de vegetación para controlar la erosión, aunque esto evita el uso de esas áreas para el cultivo y cría de animales. No está claro cómo se pueden restablecer el acceso a estas áreas y la producción agrícola sin aumentar los riesgos de erosión de estos sedimentos de desechos mineros.

El flujo de sedimentos de desechos mineros por el Río Doce se ha reducido en comparación con el período inmediatamente posterior al colapso de la Presa de Fundão, pero los informes locales afirman que todavía hay cantidades significativas de sedimento en el flujo del río después de caer fuertes lluvias de temporada.

BHP afirma que los resultados de la calidad del agua y los sedimentos, el hábitat acuático y el relevamiento de peces, demuestran que la ecología del río aguas abajo del reservorio de Candonga y a lo largo de la costa se ha recuperado de los impactos relacionados con los relaves. No está claro cuál es la evidencia para esta afirmación. Los estudios científicos sobre los impactos a largo plazo del flujo de sedimentos de desechos mineros por el Río Doce a la desembocadura y la costa, todavía están en progreso. Aunque el flujo de sedimentos por el río Doce se ha reducido, hay cantidades significativas depositadas en el lecho río abajo, en la desembocadura y en el mar: el impacto de esto sigue siendo objeto de investigación científica.

 

ESCONDIDA Y CERRO COLORADO, CHILE

BHP tiene dos minas importantes en Chile, la mina Escondida y Pampa Norte. Pampa Norte se compone de dos operaciones de propiedad absoluta: Spence y Cerro Colorado. Ambas minas están en el desierto de Atacama y ambas han mermado gravemente los recursos hídricos locales en un momento en que Chile está experimentando una mega sequía. La mina Escondida es la mina de cobre más grande del mundo y BHP es la propietaria mayoritaria. Según Lucio Cuenca, Director de OLCA (Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales), no sólo utiliza ingentes cantidades de agua, sino que también desperdicia por encima de tres veces más agua que cualquier otra operación de BHP. Mientras tanto, se descubrió que la mina Cerro Colorado extrae casi tres veces más agua de lo que estaba autorizada. Esto ha provocado daños en lagos y humedales que no se pueden revertir fácilmente, mientras que muchas personas cuyos medios de vida dependen de la tierra se han visto obligadas a trasladarse a áreas urbanas.

Cuando se planteó el problema del agotamiento del agua en la Junta General de Accionistas (AGM) del año pasado, el presidente de BHP respondió que estaba muy orgulloso del trabajo de BHP. Se refirió al hecho de que todos los requerimientos de agua de la mina Escondida serían provistos por su propia planta desalinizadora para 2030 y enfatizó que BHP había dejado de extraer agua del Salar de Punta Negra en 2017. Sin embargo, esto no cambia el hecho de que se ha producido un daño irreversible a ese ecosistema que ha desaparecido debido a la extracción del agua. Andrew MacKenzie (entonces Director Ejecutivo de BHP) también afirmó que la extracción del agua subterránea se reducirá de 1400 litros por segundo a 400 litros por segundo. Pero no se especificó cuándo sucedería esto, un detalle crucial considerando la urgencia del problema en el contexto de la actual mega sequía.

El Consejo de Pueblos Atacameños integrado por 18 comunidades indígenas, junto con la comunidad de Peine, han criticado la falta de información en la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) de la empresa. Se hizo una solicitud a BHP por parte de las autoridades reguladoras para realizar un estudio más profundo de los impactos de su extracción de agua, pero ha evitado tener que hacerlo al anunciar que dejará de extraer agua del salar de Atacama. También está aumentando la extracción de agua por desalinización. Mientras tanto, el gigante minero se enfrenta actualmente a un proceso sancionador por parte del gobierno chileno, debido a que durante quince años ha extraído diez veces más la cantidad permitida de agua del acuífero Monturaqui-Negrillar Tilopozo.

Otro tema que se planteó en la Junta de Accionistas del año pasado fue la presa de relaves para la mina Escondida. La misma fue definida por la empresa como de “alto riesgo”, incluso cuando sólo tiene proyectado que una cuarta parte de los relaves sean contenidos allí. A esto la empresa respondió que, si bien existía un riesgo, éste estaba siendo “manejando”. Sin embargo, considerando el historial de riesgo y destrucción asociados con las presas de relaves, ésta es una respuesta que está lejos de ser satisfactoria.

A pesar del impacto ambiental de las operaciones de BHP, la empresa pretende mostrarse como un actor clave para combatir el cambio climático. El director ejecutivo afirmó que BHP es líder en temas de agua, clima y derechos indígenas, y dado que se necesitarían de 5 a 20 veces más cobre para una transición hacia energías renovables, BHP está desempeñando un papel clave en el Nuevo Acuerdo Verde (Green New Deal). Sin embargo, se ignora los grandes impactos ambientales de las operaciones mineras de BHP, incluyendo, por ejemplo, daños a glaciares y otros ecosistemas, sin mencionar su participación en la minería de carbón y las emisiones de carbono de sus operaciones. Usar la crisis climática como una oportunidad para promover los intereses de su propia industria destructiva, es una forma de lavado de imagen verde. Implica falsamente que el daño ambiental local y la violación de los derechos indígenas son necesarios en la lucha contra el cambio climático.

 

CARBONES CERREJÓN, COLOMBIA

BHP compró la enorme mina de carbón a cielo abierto Cerrejón el año 2000 como parte de un consorcio con Anglo American y Glencore. El consorcio tomó el control total de la mina en febrero de 2002. Cerrejón ya tenía un historial de desplazamiento forzado de pequeños agricultores indígenas Wayúu y comunidades afrodescendientes en la árida región de La Guajira en el norte de Colombia. Hasta ahora no se ha logrado abordar adecuadamente las necesidades de las comunidades forzadas a abandonar sus tierras en aquel tiempo. Desde que el consorcio asumió el control, ha comenzado a negociar con las comunidades y a reubicar pueblos enteros en nuevos sitios, pero las áreas de reubicación son semiurbanas, con tierras inadecuadas para las necesidades agrícolas. Las personas mayores se han hundido en la depresión por la pérdida de su modo de vida rural. Muchos de los proyectos económicos alternativos establecidos con financiamiento de Cerrejón han fracasado, dejando a la gente sin ingresos adecuados.

Las operaciones mineras han creado seis enormes huecos de carbón que han provocado la destrucción de cursos de agua locales y la pérdida de bosques secos tropicales únicos. La población local teme que la tierra minada nunca sea completamente restaurada, incluso una vez que se detenga la actividad minera. Hay conflictos por el uso del agua y la población local se queja de que no tiene suficiente agua. También denuncian la contaminación del aire y del agua generada por la mina. Además, los trenes de carbón que van al puerto matan al ganado local, mientras los soldados que vigilan la vía férrea amenazan y hostigan a la población local, especialmente a las mujeres. El ruido de los trenes también perturba la capacidad de los Wayúu para soñar, rompiendo un elemento integral de su espiritualidad y cultura, que ha ido desapareciendo gradualmente a medida que su territorio y sus formas de vida cambiaron de productores a consumidores en las zonas urbanas.

Históricamente, BHP ha evadido su responsabilidad de lo que sucede en la mina argumentando que solamente posee el 33,3% de las acciones la mina. No obstante, a la luz de las obligaciones internacionales de las empresas con respecto a los Derechos Humanos y las políticas declaradas por la propia empresa, es inaceptable que BHP pretenda desvincularse de su responsabilidad por las operaciones de la Empresa Carbones del Cerrejón en Colombia, afirmando que es una empresa independiente.

En este informe nos centramos en dos cuestiones principales:

  1. El incumplimiento de órdenes legales por parte de la Corte Constitucional de Colombia y otros tribunales en el país en torno a los impactos ambientales y a la violación de derechos como el derecho al agua, la soberanía alimentaria y la salud – tanto en procesos de reasentamientos como en planes de expansión de la mina.
  2. BHP está buscando una salida al carbón dada la creciente presión del mercado financiero. Sin embargo, su estrategia no parece incluir la posibilidad de desarrollar e implementar un plan de cierre con una transición justa en el área. En lugar de ello, la empresa está tratando de reducir los costos de funcionamiento de la mina a expensas de los trabajadores, así como a través del desvío de afluentes de agua como el Arroyo Bruno con el fin de ampliar las operaciones mineras. Está haciendo esto a pesar de que el mercado del carbón está cayendo y existe la posibilidad de una catástrofe climática inminente.

1. El incumplimiento de órdenes judiciales en Colombia y las normas internacionales

  • El pueblo de Tabaco, desalojado por la fuerza en agosto de 2001, aún no ha sido reconstruido, a pesar de una orden judicial del 2002 y un acuerdo firmado entre la empresa y la comunidad el año 2008. La empresa culpa a la municipalidad local por no cumplir con su parte que incluyen la cobertura de los costos de infraestructura, aunque los estándares internacionales asienten que tales costos deben ser cubiertos por las empresas. Los pobladores acusan a la empresa de crear deliberadamente divisiones.
  • La empresa desvió el Arroyo Bruno, principal afluente del Río Ranchería, el río más importante en la zona, a pesar de la sentencia de la Corte Constitucional de Colombia SU-698 de 2017, que dice que el río no debe ser desviado. Como resultado, el curso natural del río se ha secado mientras que el nuevo curso artificial mantenía solamente un pequeño caudal cuando los representantes de LMN lo visitaron el año pasado. Las comunidades, participantes técnicos y académicos, así como organizaciones sociales, han criticado la decisión de mantener la corriente del arroyo desviado, una decisión que fue tomada unilateralmente por la “mesa interinstitucional” que incluye al propio Carbones del Cerrejón. La Contraloría de Asuntos Ambientales de Colombia coincidió con estas críticas en un informe de auditoría de julio de 2020. Este informe se centró en las deficientes razones dadas para no devolver las aguas del arroyo a su cauce natural. La entidad de control reconoce que no se está dando “estricto cumplimiento a lo exigido en la Sentencia SU 698/17”.
  • La Corte Constitucional de Colombia ordenó a Cerrejón adoptar medidas para proteger los derechos a la salud y un ambiente saludable de los habitantes de la Reserva Indígena Wayúu a través de la sentencia T 614 de 2019. La sentencia fue publicada en febrero de 2020. Sin embargo, la empresa y las instituciones gubernamentales responsables aún no han proporcionado ningún tipo de información precisa, consultas o participación real en el cumplimiento de estos mandatos. Aunque la empresa ha negado reiteradamente las violaciones denunciadas, la Corte sostuvo que las afirmaciones de la comunidad no son infundadas. Por el contrario, la sentencia de la Corte confirmó los graves impactos en la salud a los que está expuesta la comunidad al estar a menos de dos kilómetros de la mina. La empresa y las Instituciones del Estado han sostenido conversaciones sólo con aquellos sectores de las comunidades que apoyan a la empresa Carbones del Cerrejón, mientras que el resto de la comunidad no está siendo consultada. Este es otro ejemplo de cómo la empresa divide a las comunidades para lograr sus objetivos.

2. Salir corriendo: Una salida irresponsable del carbón

  • Los miembros del principal sindicato de la mina, Sintracarbon, están en huelga desde el 31 de agosto en oposición a los intentos de Cerrejón de cambiar las condiciones laborales en la mina. La empresa está imponiendo un nuevo sistema de turnos que requerirá que los mineros trabajen durante muchos más días consecutivos que antes. Los trabajadores temen el impacto que estos cambios tendrán en su salud y seguridad, así como el efecto perjudicial que tendrá en la cantidad de tiempo que pueden pasar con sus familias. Además, dicen que los cambios permitirán a la empresa despedir 25% del total de los trabajadores. Si bien la empresa culpa a las condiciones del mercado del carbón por los cambios, el sindicato ha señalado que la mina ha sido enormemente rentable y que se pueden tomar disposiciones para un trato digno a los trabajadores.
  • A pesar de las decadentes condiciones del mercado del carbón, la urgente necesidad de eliminar el uso este mineral para evitar la catástrofe climática, y el hecho de que la licencia de la mina finaliza el 2035, no se está consultando a los trabajadores ni a las comunidades locales sobre un plan de cierre de la mina. Es necesario que haya un amplio proceso de consulta para asegurar que el área de la mina se rehabilite adecuadamente y que se desarrollen medios de vida alternativos para la población local, para que cuando la mina cierre no cause más devastación a la economía local.
  • BHP ha anunciado su intención de vender su participación de 33,3% en Cerrejón. No se le puede permitir “salir corriendo” de la mina: debe cumplir con su responsabilidad de reparar y compensar la devastación social y ambiental que la mina ha provocado, antes de vender su parte.

 

CONCESIONES SANTA TERESA 1 y 2, ECUADOR

En septiembre de 2019, una asamblea regional de 1.500 personas en la provincia de Apuela, Intag, rechazó unánimemente la minería en la zona.

En diciembre de 2019, BHP intentó realizar una reunión a puertas cerradas en la comunidad de Cazarpamba. Algunos residentes preocupados de las comunidades cercanas se enteraron y asistieron. Al ver a los visitantes, los representantes de BHP empacaron rápidamente y se fueron. Las comunidades expresaron su preocupación por la falta de consulta y transparencia durante la reunión.

A mediados de enero de 2020, los residentes de las comunidades de Cazarpamba e Irubí, ambos ubicados en la concesión Santa Teresa 2 de BHP, cansados del acceso nocturno no autorizado de los vehículos de BHP, instalaron una cadena en los caminos de acceso a las comunidades. Impidieron el ingreso de tres empleados de BHP que llegaron sin previo aviso en compañía de una treintena de policías militares. Las comunidades expresaron su preocupación por el hecho de que BHP utilizara a los militares como guardaespaldas cuando intentaban ingresar al área en contra de los deseos de la comunidad y sin consulta.

En una asamblea regional el 18 de enero de 2020, representantes de las seis comunidades en la concesión Santa Teresa 2 de BHP redactaron un documento formal de resoluciones. El documento declara la zona de Intag libre de minería, exige la salida inmediata de las empresas mineras y sus representantes, y solicita apoyo para el desarrollo de economías locales como el ecoturismo y la agricultura sustentable en lugar de la minería. Las comunidades declararon que emprenderían acciones legales contra el personal minero que intente ingresar al área incumpliendo estos acuerdos.

Pregunta: Dados los ejemplos anteriores, ¿puede la Junta Directiva asegurar sinceramente a sus inversionistas que las actividades y la participación comunitaria en las áreas de Ecuador, como las concesiones Santa Teresa 1 y 2, están en línea con el Código de Conducta Empresarial de BHP con respecto a la Consulta Libre Previa e Informada; transparencia e intercambio de información con las partes interesadas; y respeto de los derechos humanos de las comunidades dentro de esas concesiones?

Los inversores deben exigir que:

  • La empresa es transparente sobre las tácticas utilizadas para ingresar y realizar actividades en áreas con fuerte resistencia a la minería.
  • La empresa respete su Código de conducta empresarial con respecto a las comunidades dentro o cerca de sus sitios operativos.

 

ANTAMINA, PERÚ

Antamina es ahora la séptima operación minera más grande del mundo con base en la extracción de cobre y zinc. Representa el 2% de todo el cobre producido en el mundo. BHP Billiton es accionista del 33,75% a través de RALCayman Inc.  Antamina se encuentra actualmente en fase de expansión preparando la ampliación de la mina hasta 2036.

Antamina inició operaciones a fines de la década de 1990. Desde sus inicios se ha caracterizado por intentar trabajar con “licencia social”. Adoptó el Código de Responsabilidad Social del Consejo Internacional sobre Minería y Metales (ICMM) y se comprometió a:

  • Respetar al individuo, su cultura y costumbres;
  • Integrar los objetivos de la empresa con los objetivos locales, regionales y nacionales;
  • Reconocer a las comunidades locales, así como a la población en general y sus autoridades, como interlocutores válidos y mantener un proceso permanente de comunicación y consulta;
  • Comprometerse con el desarrollo económico y social sostenible de las comunidades.

Antamina es considerada una operación con un conflicto de “baja intensidad”, según José de Echave, Ex Viceministro de Gestión Ambiental del Ministerio del Ambiente del Perú y miembro de la ONG peruana CooperAcción. Si bien ha habido varios incidentes a lo largo de su historia, la empresa siempre ha logrado acuerdos relativamente rápidos, con el apoyo ya sea del gobierno u otras instituciones como la iglesia y la Defensoría del Pueblo. Un ejemplo de estas conexiones es que luego de la ruptura del ducto minero que transporta minerales de la mina al puerto de Huarmey en 2002, se acordó que la empresa pagaría US $ 111,5 millones como multa. Con ese dinero se creó el Fondo de Inversión para el Desarrollo Ancash (FIDA), administrado por el Consejo Nacional de Descentralización, monitoreado por Antamina.

Antamina ganó el primer premio en la categoría Autoridad Nacional del Agua “buenas prácticas en la gestión de recursos hídricos” dentro de la subcategoría “grandes empresas”, por el uso “de agua reciclada y tratada en el proceso de transporte de concentrados de cobre y zinc, destinada al riego del Bosque de Huarmey de Antamina”.

Sin embargo, para Ruth Preciado, ingeniera especializada en gestión del agua de la Pontificia Universidad Católica del Perú, los cálculos del uso de agua provenientes de la minería siempre permanecerán bajos e infravalorados porque no se incluye el agua que se pierde en el bombeo a cielo abierto, ni el drenaje que realizan las empresas para secar la zona y evitar infiltraciones en sus proyectos.

Antamina dice que el 100% del agua utilizada en sus operaciones proviene de la lluvia y que el 99% del agua utilizada se recicla. Sin embargo, hay 10 resoluciones que dan derechos a Antamina a fuentes de agua dulce que incluyen arroyos, un río y una laguna en Ancash y un acuífero en Barranca, Lima. Necesitamos conocer mejor en qué grado la empresa utiliza estos recursos de agua dulce. También necesitamos conocer más sobre los criterios que utiliza la empresa para determinar el uso del agua de lluvia. Esto es importante para que podamos comprender el impacto de la mina en el ciclo hidrológico local de manera más general, incluyendo la cantidad de agua que ya no está disponible para reponer los arroyos en la estación seca o recargar los acuíferos.

El estado no cuenta con equipos para medir los volúmenes de agua utilizados por las empresas mineras. Son las propias empresas quienes envían un informe de declaración jurada sobre la cantidad de agua consumida en un año. Si no lo hacen, la Autoridad Nacional del Agua factura a la empresa un promedio aproximado basado en el límite máximo permitido. A pesar de que las cantidades son mínimas, las empresas no siempre pagan sus facturas de agua. Antamina, por ejemplo, no tenía sus cuentas de agua al día en 2016, mientras procesaba 430 mil toneladas de cobre y 170 mil toneladas de zinc en Ancash.

Otro motivo de preocupación es la lenta respuesta de la empresa a la pandemia mundial de Covid-19. En el inicio de la pandemia en el Perú, el gobierno peruano permitió a Antamina continuar operando, aunque en forma modificada. El 31 de marzo la empresa informó sobre sus primeros trabajadores infectados, y el 3 de abril, los trabajadores se quejaron de que la empresa no se estaba tomando el brote en serio y que habían muchos más trabajadores que mostraban síntomas. A pesar de estas advertencias, la empresa no se movió para cerrar la mina hasta el 13 de abril. A finales de abril, un trabajador había muerto y otros 120 habían sido infectados. La pregunta sigue siendo por qué la empresa tardó tanto en actuar sobre la propagación de la pandemia.

 

RESOLUTION COPPER, EE.UU

En Estados Unidos, y a pesar de décadas de legítima oposición indígena, BHP es el propietario minoritario (45%, junto con Rio Tinto que posee el 55%) de Resolution Copper, que proyecta una gran mina de cobre cerca del pueblo de Superior, Arizona. La mina propuesta destruiría el lugar sagrado y religioso conocido como Oak Flat, que incluye un campamento público y miles de acres adicionales de terrenos públicos.

El proyecto se encuentra actualmente en la etapa de permisos y la agencia responsable (el Servicio Forestal de EE. UU.) publicó un Borrador de Declaración de Impacto Ambiental (DEIS) en agosto de 2019 y actualmente está escribiendo una Declaración Final de Impacto Ambiental (FEIS) que posiblemente se complete en diciembre de 2020. Una ley de interés especial dicta que Oak Flat debe ser entregado a Resolution Copper dentro de los 60 días de la publicación de la FEIS. Sin embargo, la valoración del terreno, que es necesaria para la transferencia del terreno, no se completará hasta el 2021.

El proyecto incluye una controvertida y técnicamente problemática mina profunda de hundimiento por bloques subterráneos a 2.134 metros por debajo de la superficie de Oak Flat. Esto crearía un cráter de aproximadamente 3.200 metros de ancho y 300 metros de profundidad por hundimiento del terreno. El área total del proyecto estudiado en el DEIS indicó que se destruirían hasta 6.000 hectáreas de tierra. Sin embargo, aún no se ha establecido la superficie impactada porque Resolution Copper aún está realizando cambios a la propuesta. Además de la destrucción de tierras públicas, la mina arrojaría cerca de 1.400 millones de toneladas de residuos tóxicos de minería en un vertedero de relaves sin revestimiento. El sitio de relave alternativo contemplado cubrirá en última instancia unas seis millas cuadradas adicionales con una presa de 150 metros de altura, con serias preocupaciones sobre si las propuestas para tratar los relaves cumplirían con los estándares de Arizona para la seguridad de las presas de relave.

Otro problema con este proyecto es que usaría cantidades significativas de agua, suficiente para suministrar una ciudad de 180.000 habitantes durante 40 años. En el DEIS, el Servicio Forestal de EE. UU. declaró que la cantidad del agua utilizada “podría ser mayor que la cantidad estimada de agua subterránea disponible físicamente.” Este es un problema serio considerando que el suroeste de los Estados Unidos se enfrenta a una sequía prolongada. Los agricultores locales en particular se verían afectados por la extracción de agua de Resolution Copper.

Otras personas afectadas son los pueblos indígenas para quienes Oak Flat es sagrado, incluidos los apaches quienes lo llaman Chí’chil Biłdagoteel. Oak Flat está en el Registro Nacional de Lugares Históricos (NRHP) de los Estados Unidos, como propiedad cultural tradicional (TCP), algo que efectivamente es el distrito histórico de Chí’chil Biłdagoteel. Además, es un área recreativa de clase mundial, que atrae a escaladores de todas partes, sin mencionar un lugar de diversidad biológica. Varias especies en peligro de extinción serán dañadas por la mina, incluido el cactus erizo de Arizona, el cuco de pico amarillo y la culebra de cabeza estrecha.

Es sorprendente que después de que Rio Tinto destruyera las cuevas de refugio rocoso Juukan Gorge al oeste de Australia a principios de este año, la empresa prometiera “reconstruir la reputación de Rio Tinto en la gestión del patrimonio cultural”. De manera similar, BHP afirmó que “para abordar adecuadamente los asuntos del patrimonio cultural al tomar decisiones sobre el uso de la tierra, es necesario tener en cuenta las opiniones de los propietarios tradicionales de las tierras donde se encuentra ese patrimonio cultural “. Esto se contradice con lo que hace en Arizona, donde la empresa avanza a toda velocidad con planes para destruir Chí’chil Biłdagoteel.

BHP afirma que tiene el derecho legal de construir la mina de la manera en que lo han pensado, mientras niega que el área sea culturalmente significativa para las tribus y se rehúsa a demostrar la inviabilidad de métodos de minería alternos.

 

Demostrar responsabilidad financiera

Las empresas financieramente responsables cubren el costo de sus actividades hasta el cese de esas actividades. La minería es altamente disruptiva para los entornos locales y globales, y los costos de rehabilitación deben reconocerse plenamente en las provisiones de los balances de las empresas mineras. BHP tiene dos operaciones importantes de carbón térmico, Mt Arthur en Nueva Gales del Sur y Cerrejón en Colombia, con enormes costos potenciales de rehabilitación en un contexto de caída de los precios del carbón y un movimiento global que se aleja de los combustibles fósiles.

  • El Informe Anual muestra un aumento en la estimación dentro de la provisión para el cierre y los costos de rehabilitación de $ 1.255 millones, que representan el 18% de la provisión inicial de $ 6.977 millones. El Informe Anual no revela el motivo. BHP debe proporcionar una explicación detallada.
  • Dados los informes recientes de que BHP está considerando enérgicamente deshacerse de sus activos de carbón, BHP debería asegurar a los inversores y las otras partes interesadas que se comprometerá a financiar la rehabilitación completa de estos sitios en reconocimiento de la disrupción provocada por su actividad pasada y actual, y los beneficios que ha obtenido de ellos.

Una buena práctica sería que las empresas mineras aseguren públicamente a los gobiernos que cubrirán el eventual costo de recuperación al inicio de los proyectos, para tener suficiente garantía financiera contra probables daños ambientales y pérdidas de terceros, y publicar planes y estimaciones de recuperación de manera accesible a todas las partes interesadas.

  • No queda claro en el Informe anual de BHP qué nivel de seguridad se ha acordado con los gobiernos de los países en los que opera para los costos de recuperación por efectos de la minería. Debería proporcionar un desglose de, por lo menos, los diez países donde tiene mayor actividad.
  • No está claro en su Informe Anual en qué medida BHP cuenta con garantías financieras suficientes para cubrir los costos de posibles daños ambientales y pérdidas de terceros que surjan debido a accidentes relacionados con la mina. Debe quedar claro si su enfoque es de auto-seguro. Si es así, ¿dónde se refleja esto en sus cuentas? Si no planea tener un seguro para esto, debería hacerse más explícito.
  • La empresa debe dejar clara su posición sobre las propuestas para establecer un fondo de reserva financiado por la industria basado en un cargo contra el volumen de producción de las minas en operación, para cubrir los costos de recuperación donde los costos reales de recuperación excedan los costos estimados y el propietario de una mina no pueda pagarlos; o cuando los costos de un evento inesperado, como un quiebre en un dique de relaves, exceda las garantías financieras requeridas para tal pérdida, y ninguna de las partes asuma la culpa, o si quien contamina no tiene la capacidad de pago.
  • La empresa debe dejar clara su perspectiva sobre las propuestas para crear un proceso de reclamaciones para daños compensables que sea independiente del operador de la mina e incluya un proceso para la revisión de disputas relacionadas con la adjudicación de disputas sin necesidad de acudir a los tribunales.
  • En aras de la transparencia y la responsabilidad, y como garantía para los inversores, BHP debería publicar anualmente sus planes de recuperación de sus sitios, estimaciones de costos de recuperación y relacionados a la seguridad, para cada una de sus minas y en conjunto. También debería ponerse a disposición del público una prueba anual de seguridad previstas para eventos inesperados de daño ambiental para cada una de sus minas.

 

Otros temas de actualidad

CAMBIO CLIMÁTICO

BHP está bajo presión de muchos de sus propios inversores para reducir sus emisiones de carbono. La Investigación del Climate Accountability Institute coloca a la empresa entre los veinte principales emisores de carbono en el planeta. La investigación atribuye el 63 por ciento del dióxido de carbono y el metano emitidos entre 1751 y 2010 a sólo 90 entidades. Cincuenta son empresas que pertenecen a inversores, incluida BHP.

BHP ha renovado recientemente su estrategia para reducir las emisiones operativas en un 30% para 2030 a partir de los niveles de este año, pero no llegó a abordar las emisiones de Alcance 3 – aquellas generadas indirectamente cuando los consumidores queman o procesan su petróleo, carbón o mineral de hierro. El sitio web de noticias sobre minería Mining.com comenta que “Las emisiones de Alcance 3 son sin duda las más difíciles de abordar, pero que representan hasta el 97% del total de BHP”, según el Director Ejecutivo de Market Forces, Julien Vincent. También son más grandes que las emisiones totales de Australia en 2019, equivalente a 532,5 millones de toneladas de dióxido de carbono, por lo que las partes interesadas esperaban más”.

DERECHOS DE LOS TRABAJADORES Y COVID-19

La red mundial de sindicatos IndustriALL, está instando a la empresa a respetar el derecho a la salud y seguridad ocupacional en todas sus operaciones globales durante la crisis de Covid-19. Afirman que mientras BHP en Australia y Canadá implementa medidas adecuadas de salud y seguridad ocupacional por la Pandemia de coronavirus, no se puede decir lo mismo de sus operaciones en América Latina. Acusa a la empresa de afirmar no haber tenido muertes en sus operaciones en Perú cuando en realidad ha habido dos muertos en Antamina. Dice que la situación es similar para los trabajadores de BHP en Chile, donde los trabajadores organizaron un paro de 24 horas cuando estalló la pandemia, exigiendo medidas y protocolos para poder seguir trabajando.

Igor Díaz, presidente del sindicato minero colombiano Sintracarbón, explicó que ha habido más de 250 casos de contagios entre trabajadores de la mina Cerrejón, en parte propiedad de BHP, y que dos trabajadores habían muerto en las minas como resultado del Covid-19.

ELIMINACIÓN DEL POLVO EN PORT HEDLAND, AUSTRALIA OCCIDENTAL

En los AGMs de BHP 2019 y 2018, representantes de los residentes de Port Hedland en Australia plantearon la cuestión de la contaminación por polvo fino alrededor de las instalaciones de carga de mineral de hierro de la empresa en la zona. Ellos expresaron su preocupación por los impactos del polvo en la salud, especialmente en los niños. Sin embargo, la empresa afirmó que sus demandas eran demasiado detalladas para ser tratadas en un AGM.

RESIDUOS MINEROS EN OLYMPIC DAM, AUSTRALIA DEL SUR

BHP controla una enorme mina de cobre y uranio, Olympic Dam, en el sur de Australia. La aprobación fue otorgada en 2019 para una nueva y masiva presa de relaves allí, Instalación de Almacenamiento de Relaves 6 (TSF6).

En un artículo del 15 de septiembre de 2020 en The Ecologist , el Dr. Jim Green y David Noonan afirman: “Esta presa de relaves se construirá con el mismo diseño arriesgado “río arriba” que protagonizó tanto el desastre de Samarco como en el desastre de la presa de relaves de Vale Brumadinho en enero de 2019, y que mató a más de 250 personas – principalmente trabajadores mineros – en Brasil.  …Un informe interno de 2016 revela que TSF6 tiene el potencial de causar la muerte de 100 o más empleados de BHP y causar impactos ambientales “irreversibles” de liberación de residuos de relaves. … TSF6 cubrirá un área de casi tres kilómetros cuadrados en desechos de relaves hasta una altura de 30 metros en el centro, equivalente a la altura de un edificio de nueve pisos. BHP dejará allí para siempre estos desechos tóxicos de la mina. … Los residuos de relaves radiactivos en Olympic Dam son una amenaza significativa a largo plazo para el medio ambiente y deben estar aislados por más de 10.000 años – es decir, para siempre.

El artículo también señala la falta de respeto que la empresa ha mostrado hacia los Pueblos Indígenas. en cuyo territorio tradicional se sitúa la mina.

Los autores son el Dr. Jim Green, activista nacional en temas nucleares de Friends of the Earth Australia y editor del boletín Nuclear Monitor, y David Noonan, un activista del medio ambiente independiente.

SITIOS SAGRADOS INDÍGENAS EN AUSTRALIA

En la Investigación Parlamentaria Federal australiana sobre la destrucción de los sitios indígenas de Juukan Gorge, por la empresa minera Rio Tinto, BHP admitió el 17 de septiembre que era “consciente de las preocupaciones de los grupos indígenas australianos” sobre el futuro de docenas de sitios patrimoniales antes de buscar y obtener la aprobación para destruirlos, como parte de una expansión de $ 3,4 mil millones de su proyecto de mineral de hierro South Flank (informado en Mining.com). Mining.com informa que “La empresa, la segunda gran minera en comparecer en una investigación parlamentaria federal que investiga la destrucción de Rio Tinto de dos refugios sagrados de 46.000 años de antigüedad, obtuvo la aprobación del gobierno de Australia Occidental el 29 de mayo, dijeron los ejecutivos. Eso fue solo cinco días después de que Río destruyera las cuevas de Juukan Gorge”.

La Convocatoria de las sociedades anónimas de BHP  para la AGM de este año incluye propuestas de resolución (de la página 39 en adelante) del Centro Australiano de Responsabilidad Corporativa, que representa a varios accionistas institucionales, que piden a la empresa que haga mucho más de lo que se ha comprometido a hacer para garantizar que no se destruya el patrimonio indígena.

PERTENENCIA A ORGANISMOS DE LA INDUSTRIA

Numerosos accionistas institucionales han estado preocupados durante mucho tiempo por la pertenencia de BHP a organismos de la industria cuyas posiciones de incidencia política no están en consonancia con los acuerdos climáticos de París. Recientemente se ha expresado preocupación por el uso que está haciendo la industria de la necesidad de recuperación económica posterior a la pandemia para reducir las regulaciones ambientales e ignorar la necesidad de fuertes reducciones en el uso de combustibles fósiles. Asimismo, el Centro Australiano de Responsabilidad Corporativa propone una resolución sobre esta cuestión – también incluido en la Convocatoria de BHP.

 

Problemas heredados

OK TEDI

La mina de oro y cobre Ok Tedi en Papúa Nueva Guinea era propiedad mayoritaria y estaba operada por BHP hasta 2002. Desde que comenzó la producción en 1986, la mina ha descargado 80.000 toneladas métricas de residuos de minas por día, incluidos metales pesados, directamente en el sistema del río Fly. Esto ha hecho que el río corra espeso y gris, de modo que cuando el río se desborda se eleva sobre las orillas y sofoca los bosques y jardines de producción de alimentos de los pueblos indígenas que viven a lo largo de los ríos Ok Tedi y Fly. Se produce una destrucción similar donde el agua contaminada sube por los arroyos laterales.

Más de 2.000 kilómetros cuadrados de bosque han sido dañados o destruidos por los relaves de la mina Ok Tedi, incluidas las áreas de caza, pesca y jardines de más de 40.000 indígenas. El monte Fubilan, el sitio de la mina Ok Tedi, se ha reducido de un pico de más de 2000 metros a un pozo abierto, cuyo fondo se encuentra al nivel del mar.

Cuando los pueblos indígenas y los ambientalistas intentaron obligar a BHP a instalar infraestructuras adecuadas de gestión de residuos mineros, la empresa resistió estos esfuerzos. Sin embargo, en 1999, después de más de una década de daños, el director ejecutivo de BHP, Paul Anderson, declaró que la mina Ok Tedi “no era compatible con nuestros [de BHP] valores ambientales y la empresa nunca debió haberse involucrado”.

A pesar de reconocer la destrucción ambiental causada por la mina, la empresa no tomó responsabilidad de limpiar el desastre o compensar a las personas afectadas. En 2002, BHP transfirió su participación del 52% en la mina al Programa de Desarrollo Sostenible de Papúa Nueva Guinea Limitada, que se considera un intento de limitar la responsabilidad medioambiental de la empresa por la limpieza del mayor desastre ambiental de la historia del país. La mina ahora tiene programado el cierre en 2025; sin embargo, gran parte del daño permanece, con informes que sugieren que el área deforestada por la mina permanecerá como pastizales de sabana de forma permanente.

CERRO MATOSO

Otro caso en el que BHP trata de evadir su responsabilidad por los devastadores efectos de sus operaciones mineras es el caso de Cerro Matoso. Situada en las praderas de Córdoba, Colombia, es una de las minas de ferroníquel más grandes del mundo y ha causado graves impactos en la salud de la población local. BHP estuvo involucrada en Cerro Matoso desde el inicio de las operaciones mineras a gran escala en 1982, adquiriendo la propiedad total en 1997.

En la década de 1990, comenzaron a surgir pruebas de los devastadores impactos en la salud de los indígenas locales (Zenú y Embera) y las comunidades afrodescendientes. Estas fueron posteriormente confirmadas en un estudio científico realizado por el Instituto Colombiano de Medicina Legal y Ciencias Forenses y presentado ante la Corte Constitucional de Colombia. De forma alarmante, altos índices de abortos espontáneos, defectos de nacimiento y cáncer se han extendido en las comunidades cercanas y se han relacionado con la contaminación de metales pesados que se encuentra en el aire, el suelo y el agua locales.

En 2015 una nueva empresa derivada de BHP se hizo cargo de las operaciones de Cerro Matoso, permitiendo a BHP distanciarse de otra operación cargada de responsabilidades. A pesar de la negación de BHP de su papel en el deterioro de la salud de las comunidades cercanas, en marzo de 2018 la Corte Constitucional encontró a South32 (la nueva empresa) responsable de daños irreparables a las comunidades locales y le ordenó compensarlas. Después de que South32 apelara, la orden de compensación fue anulada por la Corte en septiembre de 2018. Se permitió a la empresa continuar sus operaciones mineras mientras que simultáneamente respondía a la orden de la Corte para volver a solicitar su licencia minera ya que sus operaciones no cumplieron con los estándares ambientales.

INDOMET

Indomet es otro ejemplo del abandono de un proyecto minero con poco cuidado por el destructivo legado dejado atrás por parte de BHP. En la década de 1990, BHP desarrolló y se aseguró los derechos mineros de las concesiones de carbón IndoMet en la selva tropical de Borneo. El área cubre 350.000 hectáreas, que es aproximadamente el doble del tamaño de Gran Londres.

Los impactos destructivos de la industria del carbón en Kalimantan se hicieron cada vez más claros a lo largo de la década de 1990, con comunidades enteras desplazadas y privadas de sus derechos, medios de vida, estructuras sociales destruidas y ríos contaminados.

En 2007 se estableció el “Área de Conservación Corazón de Borneo” en el centro de la isla de Borneo. Su objetivo era evitar una mayor destrucción de una de las últimas y más grandes selvas tropicales primarias que quedaban intactas, tanto para proteger la biodiversidad como para ayudar a encarar la crisis climática. Al menos dos de las siete concesiones de carbón de IndoMet se superponen con el Área de Conservación Corazón de Borneo.

Además de los impactos sobre la biodiversidad, la minería de carbón ha tenido efectos severos en los indígenas guardianes de estos bosques y las comunidades río abajo, en los pueblos y ciudades de Kalimantan Central, Oriental y Sud. BHP usó su poder financiero para dominar las dinámicas políticas de la zona. Se enviaron personas de mala fe para que los habitantes locales de la aldea de Maruwai talaran la selva tropical para cambiar la categorización legal de las tierras locales y el bosque. Esto sucedió por fuera de la empresa, lo que les permitió alegar que no sabían nada de lo que estaba sucediendo en el terreno. Cuando la resistencia local comenzó a aparecer, se utilizaron la intimidación y otros medios para garantizar el resultado favorable para la empresa.

Se alentó a las comunidades a cooperar a través de proyectos sociales simbólicos y la promesa de un futuro urbanizado moderno. Anteriormente, empresas de madera y aceite de palma habían hecho promesas similares debido a su interés en explotar los recursos naturales. BHP y otras empresas mineras dominaron de forma eficaz a las comunidades y las redes de carreteras iniciadas por las empresas madereras, con poca preocupación real por las necesidades de las comunidades locales y el medio ambiente. La dinámica sin ley de la región alentó y permitió que BHP y otras empresas de carbón se abrieran camino en la vida de la población local y tomar el control de su patrimonio natural.

Al defender el desarrollo de la minería de carbón en los bosques de Borneo, BHP hace gran parte de la distinción entre carbón metalúrgico y térmico, pero esta distinción suena hueca frente a la emergencia climática que enfrenta el mundo. El papel de la empresa en la exacerbación de la destrucción de la selva tropical de Borneo y la continua dependencia de Indonesia del carbón no se pueden ignorar. BHP necesita responder por su inversión irresponsable y pagar una compensación adecuada.

Además de los severos impactos ambientales y sociales, el proyecto tampoco tenía sentido financieramente. En 2016, BHP vendió su participación del 75 por ciento del proyecto a Adaro Energy con una gran pérdida financiera por US $ 120 millones, muy por debajo de los US $ 335 millones que Adaro había pagado por su participación del 25 por ciento en el proyecto en 2010.

Aunque el proyecto ahora está totalmente controlado por Adaro Energy, una de las empresas mineras más grandes de Indonesia, no se puede olvidar el papel de BHP en el desarrollo de este proyecto de carbón “extremo”, en particular ahora que la industria minera habla tanto de tener la legitimidad de las comunidades y de la responsabilidad social y ambiental. Esto incluye a BHP, que durante años se ha jactado de buenas prácticas tanto en términos de gestión del clima, como en su trato con las comunidades indígenas.

Por favor visitar el informe London Mining Network – Salir corriendo: Cómo las dos empresas mineras principales de Gran Bretaña  han destruido ecosistemas sin que se les exija rendir cuentas para una explicación más completa de los problemas heredados de Ok Tedi e Indomet destacados en este informe.


BHP: palabras bellas, juego sucio
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